Parece que
está bastante extendida, entre la población poco informada, la creencia de que
la quimioterapia es un tratamiento curativo en sí mismo, digamos como tomar un
paracetamol, (que tampoco lo es, pues actúa sobre los síntomas), pero en cantidades masivas y a través del gotero del suero, y no
pueden estar más equivocados al respecto. Sirvan estos breves apuntes para
esclarecer un poco el tema y que quede claro que:
1).
La quimioterapia no es
curativa.
2). . La quimioterapia es
destructiva.
3).. La quimioterapia es muy
peligrosa.
La quimio consiste en una ingesta masiva
de iones pesados y sustancias tóxicas, por vía oral o a través de la corriente
sanguínea, lo que es nocivo para todas las células del cuerpo, buenas y malas.
Lo que dice la tesis, que defiende su utilización, es que
son peores para las células cancerígenas que para las otras, con lo que las
matará antes de que se produzcan deterioros graves en los otros tejidos y la
neoplasia dejará de extenderse, y puede que reduzca su tamaño.
(Cristales de cisplatin, usados en la quimio)
Al ser nocivos sus efectos sobre todas las células del
organismo se corren una larga serie de riesgos, algunos son generales, como: caída
del cabello, llagas y dermatitis, decaimiento general, posibles hemorragias,
fiebre, dolores difusos, pérdida o ganancia de peso…, otros son específicos del
sistema al que afecten: alérgicos, otíticos, oculares, neurológicos, digestivos,
respiratorios, hematológicos… Hasta el punto de que antes de comenzar el
tratamiento el paciente debe firmar un documento afirmando que conoce los
posibles riesgos y está dispuesto a asumirlos.
Otro problema añadido es el de la eliminación de la materia
muerta de la neoplasia, que junto a mucosidades y restos de sangre es necesario
expulsar. Si es por el aparato respiratorio mediante toses, lo que viene
acompañado de irritaciones de garganta, congestión… Si por el digestivo hacia
la boca vómitos y nauseas, y por vía rectal, diarreas o estreñimientos. Y como
se puede producir a cualquier hora, la interrupción del sueño y el insomnio
añadido
.
En cuanto a sus tipos, los principales son:
·
Curativa: Si su objetivo es tratar que la enfermedad
desaparezca por completo, cuando esta se encuentra en una fase apta para ello.
Y como hemos dicho es un término más bien relativo.
· Paliativa: su intención es controlar los síntomas producidos
por el tumor, el cual se encuentra ya en una fase avanzada e inoperable. Por
ello, se busca mejorar en la medida de lo posible la calidad de vida del
enfermo así como aumentar su supervivencia.
·
Adyuvante: se administra generalmente después de un
tratamiento principal como es la cirugía, para disminuir la incidencia de la metástasis o proceso de propagación..
Para no extenderme más, unas notas a cerca de las sustancias
que se emplean, también denominadas antineoplásicos.
Los antineoplásicos son sustancias que impiden el
desarrollo, crecimiento, o proliferación de células tumorales malignas. Estas sustancias pueden ser
de origen natural, sintético o semisintético.
Según el mecanismo de acción se
clasifican básicamente de dos tipos, aquellos que actúan contra la célula tumoral en un determinado ciclo de la
división celular denominados ciclo-específicos y aquellos ciclo-inespecífico que afectan a la célula durante todo
su ciclo de desarrollo.
Muchos de los antineoplásicos son profármacos,
es decir, se administra un medicamento que es menos tóxico, o tiene mejores
características farmacodinámicas, y una vez en el organismo se convierte en otro fármaco más eficaz, seguro y selectivo frente
a su diana terapéutica.
Añadir que, la óptima dosificación en su administración es fundamental para su mayor o menor nocividad, por lo que es prioritario ponerse en manos de buenos profesionales, que tengan una amplia experiencia en el tema, y la valentía de exponer siempre con claridad los pasos que se van dando a sus pacientes.

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