Las
siglas de los partidos políticos peruanos parecen nombres de marcas de
matamoscas PPK o limpiatodo KF, así la cuestión, una amiga limeña, con la que
acabo de chatear, me cuenta que en la primera vuelta se marcó un nulo de esos clásicos
de poner en una papeleta al azar: “Os podíais ir todos a la concha de vuestra
reverenda madre”, y se está repensando para las del domingo si repetir la
jugada o votar al “Lobito”, que es el alias por el que se conoce al que no es
la Keiku, que a mí me suena mucho como personaje de film de dibujos animados japonés
porno… Hablan las encuestas de un empate técnico, y eso también me suena bastante de
llevarlo oyendo por aquí desde el pasado diciembre.
Siempre me ha apasionado la Historia del
Siglo XIX en las Españas, en forma directamente proporcional a como en los
libros de la escuela se pasaba de la Guerra de la Independencia (1808) al desembarco
en Alhucemas (Guerra de Marruecos-1923), primer ensayo contemporáneo de lo que sería Normandía, en un vuela plumas.
Así es que cuando en la asignatura de literatura
apareció un libro de Ramón J. Sender titulado “Mister Witt en el cantón”, uno
se pensó que era una novela de ciencia-ficción. Pues no: se refiere a algo tan
español como la proclamación de la ciudad de Cartagena en cantón independiente…
Lo del Cantonalismo proviene de una ideología que entiende la República como asociaciones locales de ciudadanos y promueve la participación ciudadana en los asuntos públicos. Una parte
importante es el concepto del federalismo,
buscándose la descentralización o distribución y las unidades de administración
y gestión más pequeñas, para así evitar gobiernos centrales fuertes con una alta
concentración de poder.
Aunque la
rebelión cantonal fue considerada como un movimiento «separatista» por el
Gobierno de la Primera República, la historiografía actual destaca que la
rebelión únicamente buscaba reformar la estructura del estado, sin querer en
ningún momento romper la unidad de España.
La idea provenía de Pi y Margall, uno de los 4
presidentes que tuvo aquella, en su breve andadura de febrero de 1873 a diciembre de 1874, que como político, fue partidario de un modelo federalista para ella, sabiendo conjugar las
influencias de Proudhon para llevar a cabo la política del
Estado con tendencias del socialismo democrático y del socialismo libertario.
Puestos a elucubrar, tampoco estaría tan mal lo de dedicarnos a exportar la idea de los cantones independientes, en particular a esos países latinoamericanos, en que sus líderes políticos se la pasan todo el día en chándal, con los colores de la bandera nacional, como si no les diera el sustancioso sueldo que perciben de las arcas estatales para poder llevar traje o ropa de sport, según cuadre mejor al lugar y al acomodo. ¿Qué les parecería el Cantón independiente de Santa Clara, en Cuba... o el Cantón independiente de Sucre, regado por el río Manzanares, homónimo con el de la capital de las Españas? Y ,para que no les diera envidia a los mexicanos, ¿qué tal el Cantón independiente de Veracruz, la que fuera "Ciudad de las Tablas", cuando fue el caladero destino de la Flota de Indias durante el Virreinato de la Nueva España?
Puestos a elucubrar, tampoco estaría tan mal lo de dedicarnos a exportar la idea de los cantones independientes, en particular a esos países latinoamericanos, en que sus líderes políticos se la pasan todo el día en chándal, con los colores de la bandera nacional, como si no les diera el sustancioso sueldo que perciben de las arcas estatales para poder llevar traje o ropa de sport, según cuadre mejor al lugar y al acomodo. ¿Qué les parecería el Cantón independiente de Santa Clara, en Cuba... o el Cantón independiente de Sucre, regado por el río Manzanares, homónimo con el de la capital de las Españas? Y ,para que no les diera envidia a los mexicanos, ¿qué tal el Cantón independiente de Veracruz, la que fuera "Ciudad de las Tablas", cuando fue el caladero destino de la Flota de Indias durante el Virreinato de la Nueva España?
El héroe de aquel cantón, el de Cartagena, en la provincia de Murcia, fue un tal
Antoñete, al que sus paisanos llamaban Antonete, y estuvo por sus ideas
políticas dos veces condenado a muerte, y en ambas fue amnistiado y deportado.
Los murcianicos de la época le dedicaron las siguientes coplas:
Igual que un león cansado,
volvió Antonete a su tierra.
La vejez y el sufrimiento
no mermaron su entereza.
Se portaba como un héroe
en riadas y epidemias
y no aceptó más honores
que la voz de su conciencia.
Amanecer navideño
del año noventa y ocho,
en el "güerto" de San Blas
Antonete murió solo.
Le negó el señor obispo
tierra cristiana a su cuerpo
y le fue dada a la fuerza
porque así lo quiso el pueblo.
Con la muerte de Antonete
"güérfana" quedó la
"güerta",
caracolas y guitarras
enmudecieron de pena.
La "güerta" se puso luto
por la muerte de Antonete
y el aire se hizo bandera
en la Cruz de Mirabete.
A mí se me vienen a la memoria las palabras del
filósofo inglés Stuart Mill: "El
hombre que no es capaz de luchar por su patria no alcanzará la libertad, sino
por los esfuerzos de otros hombres mejores que él".
Como la vida es muy larga se puede tener actividades muy diferentes en su transcurso, se puede ser marinero y novelista, como Joseph Conrard, poeta, escultor y arquitecto, como Michelangello, inventor y pintor como Leonardo… Hacer todas las actividades a la vez es un poco lioso, pero una detrás de otra, da para mucho. En el Renacimiento se tenía ese espíritu, es con la especialización, traída por la competencia que establece el sistema capitalista, la que le quita al ser humano la posibilidad de poder desarrollar todas las potencialidades que tiene. Ahora lo corriente es ser funcionario y funcionario, o, como mucha diversidad, joven que ni estudia ni trabaja, jubilado y voluntario de Ong, y cosas por el estilo…
Me sigo dándole vueltas a lo de anticipar la
carta a los Reyes Magos al 26 de Junio y echarla en forma de papeleta a la
urna…
Unidos Podemos

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